El chico de la esquina de al fondo

Sabemos que la universidad es dura, requiere mucho esfuerzo y dedicación, pero sobretodo requiere habilidad cuando has hueveado todo el ciclo. Eres el que se sienta al fondo.

Estás llegando a tu clase, miras tu horario en tu fondo de pantallas, pues ha pasado 5 semanas y todavía no sabes en que salon estudias. Entras y vas directo a tu trono: la esquina de salon, el último sitio de todos, ese sitio que solo tú usas.

Mientras estás convirtiendo tu casaca en un esfuerzo de casi almohada sientes algo distinto en el ambiente, en el estatus quo, notas que todos se hablan y más preocupación.

Es ahí cuando escuchas la palabra “examen” en la carpeta de adelante, lo sientes como algo distante. Prosigues con tu ritual de descanso, cierras los ojos y escuchas la palabra “lecturas” en la carpeta del costado, comienzas de dudar de ti mismo y de la situación, luego el chancon de adelante está explicando cosas a un grupo y sabes que debes despertar, hasta que finalmente tu compañero de la otra esquina, ese que volteas y lo ves dormir dice: “ya leí todo” y sabes que estás en problemas.

Nace cierta preocupación en tu interior que hace mucho no sentías. Esa sensación te hace hablarle a ese extraño que ha escuchado tus ronquidos medio ciclo. “Hola, disculpa, cuando hay examen”. El chico te mira preocupado y escuchas lo que ya tenías. “Hoy, ¿no has estudiado? No quieres parecer un tonto y mucho menos irresponsable así que respondes con orgullo “No, pero ¿viene clases nomas no? por qué están fáciles”. Ya lo tienes planeado, le preguntaras que viene, el te explicara todo y sacaras una nota aprobatoria que vaya con tu nivel de responsabilidad. Es ahí cuando el chico te responde “dijo que venía todo, mando alguna lecturas”. Pones una cara de preocupación extrema y el chico lo nota, entonces para ayudarte te dice: “si quieres te las presto, tengo un resumen en mi mochila”. Lo hiciste, estás salvado, sabes quién será tu amigo el resto del ciclo.

El chico abre su mochila y saca un resumen del grosor de un cuaderno Loro de tu época escolar, entonces piensas en cómo diablos puede ser eso un resumen, pero no lo dices en voz alta para no parecer conchudo. Le agradeces y te pones a leer.

No entiendes absolutamente nada y para colmo el profe llega con su maletín y dice que guarden todo. Intentas comerte un curso en 2 minutos, necesitas más tiempo así que pides lapiceros, esperando demorar todo, pero tu nuevo amigo, el de adelante te presta uno rápidamente. Ya no sabes que hacer y el profe te presiona para que guardes tu hojas. Parpadeas y el examen ya está frente a tí.

Lees las preguntas una y otra vez, algo te suena, algo leiste, algo escuchaste. No sabes que es, pero igual lo pones, te dejas llevar y escribes. Ha pasado un buen rato y dos hojas. Eres el primero en terminar. La gente te mira sorprendido. Piensan que has estudiado y que sabias todo. Lo entregas y hasta el profe se sorprende. El profe baja la mirada y comienza a leer tu examen, es en ese momento que te avergüenza del floro que escribiste asi que sales lo más rápido del salón. La cagaste, lo sabes, pero bueno, saliste temprano.

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