Janka

La esencia de este blog, para mí, es descubrir sitios de excelentes calidad, pero casi sin público, a ver si en una de esas logro darles un poco de publicidad. Ese es el caso de Janka.

A pocas cuadras de mi casa, frente al eterno Pollo Piers, un local pequeño y llamativo abrió sus puertas hace relativamente poco tiempo: Janka – Café de altura, una cafetería orgánica que utiliza granos de Cuzco, cacao del amazonas y tiene opciones veganas.

Es un local que no tiene atención en mesa, tú te acercas a la barra, chequeas la pizarra, escoges y pagas por adelantado. Luego escoges tu mesa y ya está. El personal es amable y está dispuesto a darte información sobre los productos. Es así como me enteré que el brownie que pedí (s/.4) estaba hecho con cacao al 70%. Lo único que podría reprochar, es que las mesas son un poco estrechas.

La presentación es linda: Te llevan a la mesa tu pedido en una tablita de loza, cuidadosamente ordenado.

Me pedí un capuccino (s/.7) además del brownie, que estaba excelente. Se nota cuando el café es de buena calidad, y este lo era. Por un total de s/.11, tuve la oportunidad de probar productos muy ricos.

En la carta, los precios son bastante accesibles (para ser Miraflores): Los cafés van de los s/.5 a los s/.8, tienen opciones de tostas, waffles y otros desayunos, que no pasan de los s/.20, infusiones, y los postres en vitrina, que van de los s/.4 a los s/.6 soles. En suma, pasarse a tomar un café por ahí no tiene pierden.

¿Veredicto?

Productos: 8.5/10

Atención; 8/10

Instagrameable: 9/10

Cumple con las tres Bs: 9/10

Otros datos:

Fácil por la descripción ya sacaron dónde está, pero la dirección oficial es calle Porta 178, Miraflores. Como mencioné, tienen menús de desayuno, opciones veganas y una relación calidad-precio súper aceptable. No hay pierde si estás por la zona y te niegas a ir a uno de los locales grandes, como Delicass o Starbucks.

Kulcafé

Después de una caminata y una larga mañana, entré a este local de puro agotamiento a la hora de almorzar. Por fuera no es muy llamativo. Más bien, es un poco oscuro. Curiosamente, por dentro es muy bonito.

Lo primero que captó mi atención fue la música: Eran covers en alemán. El menú, además, tenían variedad de bocadillos de este país. Después de unos minutos,  me di cuenta… había caído en un café germánico.

Para almorzar, tienen una promoción de s/.20 que incluye una pasta o una ensalada más un smoothie del día. Tras unos minutos de inspección de la carta, me decidí por una pasta con espárragos, crema de leche, champiñones, salame, mozzarella y cebolla blanca. El sabor era super ligero y no terminabas harto de la pasta. Le eché un poco de aceite de oliva y pimienta, y quedó excelente.

El smoothie era de espinaca con un mix de frutas y, a pesar de mi recelo inicial, terminé por disfrutar de una bebida sabrosa, refrescante y sana.

Para cerrar, me pedí un brownie cheesecake de nutella con una bola de helado de vainilla (s/. 11 en total) tras un largo escrutinio a la carta. Los postres van desde los s/. 4.50 (triángulo de almendras, un tradicional dulce alemán) hasta los s/. 8 que cuesta mi brownie. Si bien sonaba a que iba a comer el mejor postre de mi vida… Me arrepentí de no haberme pedido el triángulo de almendras o el crumble de manzana. Estaba rico, pero le faltaba un poco para pasar al siguiente nivel de postres

Por el lado de la atención, ninguna queja. El mesero super pilas, amable, dispuesto a darte una mano con la carta. En serio, pienso volver, porque de verdad fueron todos muy buena onda.

¿Puntajes?

Productos: 8/10

Atención: 9/10

Instagrameable: 9.5/10

Cumple con las tres Bs: 8/10

¿Qué más necesitas saber?

Se encuentra en la calle Bellavista 370, Miraflores, a una cuadra del Wong de Bajada Balta. Tiene este menú de almuerzo riquísimo, variedad media de postres y los precios son razonables. No es barato, ojo, pero en relación a la calidad, creo que está perfecto. Si tienes predilección por la comida alemana (como es mi caso), vas a estar feliz.

Oh My God! Café

Todos los días, de camino a la universidad, paso por la calle Grimaldo del Solar para entrar a Diez Canseco y, acto seguido, a la Vía Expresa. En ese trayecto, Oh My God! siempre me jalaba el ojo, tanto por su nombre como por lo bonito del local por fuera.

Como comprenderán, tarde o temprano iba a caer ahí.

Por dentro está muy bien decorado, con variedad de fotos en blanco y negro, así como espejos en paredes y techos que dan amplitud al local. Te recibe una pizarra anunciando que tienen una “Hora del lonche” que, por s/.25 soles, te incluye una bebida, un sándwich y un postre de la vitrina (excepto los cheesecake).  Por supuesto, eso pedimos.

El jugo de piña estaba muy rico, no hay pierde con la fruta. Puedes elegir cualquiera de los jugos clásicos (piña, naranja o papaya) y cualquiera de los sándwiches clásicos. Nosotras pedimos butifarras, que te traen con zarza criolla y acompañadas de mayonesa o ají de la casa. Estaban excelentes.

Butifarra

Después de la butifarra, nos acercamos a la vitrina para chequear qué podían ofrecernos como postre. Si bien la variedad no es tan amplia, tenían una torta de chocolate amelcochada sin gluten (es decir, apta para celiacos) que se veía interesante. Mi amiga la pidió y le di una probada: Buenísima.

Por otro lado, mi torta de chocolate estaba rica, pero no excepcional. En Lima y tratándose de este postre, la competencia es dura. No diría que fue la mejor que haya probado. Tampoco estaba mala, era… buena. Solo eso.

Torta de chocolate amelcochada
Torta de chocolate clásica

La atención era buena. El mesero era agradable y rápido. No diría que es lo más destacable de Oh My God, pero es buena.

¿Puntajes?

Productos: 7/10

Atención: 7/10

Instagrameable: 7/10

Cumple con las tres Bs:  7/10

Otros datos importantes:

Se encuentra en Grimaldo del Solar 168, Miraflores. Los precios son accesibles para la zona: Los sándwiches van desde los s/.10 hasta los s/.20, los postres no pasan de los s/.12 y las bebidas son también baratas. Las porciones son grandes, sobre todo las de los sándwiches.

Tienen menú de almuerzo, opciones de desayuno y hora del té. No hay excusa para no ir en algún momento del día.

Café 347

De vez en cuando, con mi novio vemos un restaurante y decimos “a este vamos a ir”. Eso nos pasó con este cafecito, nos llamaba la atención por su decorado y las mesitas iluminadas con velas, entonces decidimos ir.

No fue nuestra mejor idea.

Explorando la carta, nos dimos con la sorpresa de que tienen una variedad media-baja de opciones. Empanadas, tamales, sándwiches y unos cinco o seis dulces. Después de eso, vienen los cheesecake -de los que sí tienen una asombrosa oferta-, que a mi parecer no justifican los s/.15 o s/.17 soles que cobran: Son pequeños, horneados y un poco… básicos.

Sin embargo, no hay que restarle mérito a las bebidas. Su jugo de piña estaba fresco, dulce y bastante rico. Mi chocolate caliente estaba en el punto exacto entre amargo y dulce, pues me encanta cuando preparan esta bebida con chocolate amargo, y en verdad quedaba muy, muy bien.

En cuanto a la comida, yo soy de la idea de que un tamal no tiene pierde. Es delicioso, es sencillo, es una comida tan familiar que muchas veces lo pasas de largo en la carta. ¿Qué tal estaba? No era el mejor que he probado en mi vida, pero como dije, es prácticamente imposible que un tamal esté malo.

La empanada de mi novio, por otro lado…

Masa seca, por ahí ya empezamos con el pie izquierdo. Parecía que había estado guardada varios días. Relleno escaso. La comparamos con las empanadas del Tambo (que son EXCELENTES) y no había ni punto de discusión. Encima, la del Tambo es más barata.

En cuanto a la atención, regular. Ni buena ni mala. Quizá porque era domingo en la noche y querían que nos fuéramos, quizá porque los dos meseros no estaban en su mejor momento.

En síntesis:

Productos: 6.5/10

Atención: 6/10

Instagrameable: 8/10

Cumple con las tres Bs: 6/10

Otros datos importantes:

Se ubica en la calle Diez Canseco 347. El rango de precios va entre los s/.4 las empanadas y s/.17 soles los cheesecake. Las bebidas oscilan también entre un rango de s/.5 y s/.12 soles. Tienen menú de almuerzo, que es un punto a favor.